Mantenimiento Preventivo de Desfibrilador

Mantenimiento Preventivo de Desfibriladores: Garantiza su operatividad en emergencias

Mantenimiento Preventivo de Desfibriladores: Garantiza su operatividad en emergencias

En una emergencia hospitalaria, cada segundo cuenta. Un desfibrilador manual, ubicado en el carro de paro, debe estar siempre listo para su uso inmediato. Sin embargo, si el equipo falla por falta de mantenimiento preventivo, las consecuencias pueden ser fatales.

Si eres ingeniero biomédico o técnico de mantenimiento, este artículo te explicará cómo realizar el mantenimiento preventivo de estos dispositivos esenciales para la reanimación cardiopulmonar avanzada.

Siguiendo un procedimiento estructurado, se puede prevenir fallos en los equipos y asegurar que estén en óptimas condiciones cuando sean requeridos. A continuación, se presenta una guía detallada con los pasos clave para realizar este mantenimiento.

Importancia del Mantenimiento Preventivo de Desfibriladores

Los desfibriladores son equipos de soporte vital utilizados en la reanimación cardiopulmonar. Cualquier falla en su funcionamiento puede comprometer la vida del paciente. Un mantenimiento adecuado ayuda a prolongar la vida útil del equipo, reducir costos de reparación y garantizar que las descargas eléctricas sean efectivas y seguras. Este procedimiento no solo se basa en inspecciones visuales, sino en pruebas específicas para verificar su rendimiento.

Desfibrilador externo

Normativa relevante: Los desfibriladores manuales deben cumplir con IEC 60601-2-4, que regula los estándares de seguridad y desempeño de estos equipos médicos, e IEC 62353, que establece los procedimientos para pruebas de seguridad eléctrica.

Procedimiento de Mantenimiento Preventivo de Desfibriladores

Inspecciones Generales

Las inspecciones generales incluyen una revisión visual del equipo, accesorios y entorno para detectar posibles fallos o desgastes.

  • Revisión de condiciones ambientales: Verificar temperatura, humedad, presencia de polvo y exposición a rayos solares. Asegurar que el equipo se encuentra en un entorno adecuado para su correcto funcionamiento.
  • Inspección física del estado del equipo: Comprobar que la unidad no presente raspaduras, golpes o desgaste excesivo. Verificar que los botones no estén hundidos o atascados. Asegurar que las etiquetas de inventario, mantenimiento y calibración estén legibles y en buen estado.
  • Inspección de cable de alimentación: Verificar que esté conectado correctamente, sin partes expuestas ni reparaciones no autorizadas. Comprobar que el cable sea de grado médico y tenga su punto verde visible.
  • Inspección de palas de desfibrilación: Asegurar que no contengan restos de gel conductivo u otros residuos. Comprobar que los electrodos no tengan corrosión ni grietas.
  • Inspección de cables de paciente: Revisar el estado físico de los cables de ECG, SpO2 y otros.
  • Inspección de la impresora: Verificar rodillos, cabezal y guías de papel.
  • Limpieza interna del equipo: Usar aire comprimido y cepillo de cerdas suaves o brocha para retirar polvo. Verificar que no haya acumulación de residuos en los ventiladores de refrigeración.
  • Limpieza externa del equipo y accesorio: Utilizar alcohol isopropílico al 70% o agua y jabón neutro. Evitar solventes agresivos. No aplicar líquidos directamente sobre la superficie del equipo.

Pruebas Generales

Las pruebas funcionales permiten evaluar el rendimiento del desfibrilador y garantizar su operatividad.

  • Verificación del funcionamiento con batería: Encender el equipo sin conexión a la corriente y verificar su operación. Revisar que la batería no presente hinchazón o deterioro visible. Confirmar que la duración de la batería se encuentre dentro de los valores especificados por el fabricante.
  • Verificación de pantalla: Encender la pantalla y comprobar que la retroiluminación sea uniforme. Verificar que no haya pixeles muertos o fallos en la representación de la señal.
  • Revisión de fecha y hora: Confirmar que coincidan con la actual y no haya desfases.
  • Revisión de botones: Presionar cada botón para comprobar su respuesta y detectar posibles fallos mecánicos.
  • Prueba de impresora: Generar un registro de ECG y comprobar que el papel no presente arrugas ni fallos de impresión.
  • Verificación de mensajes de voz: Activar alarmas y comprobar la claridad del sonido. Asegurar que los comandos de voz sean audibles y sin distorsión.

Pruebas de Precisión y Sincronización

  • Precisión de frecuencia cardiaca: Comparar la lectura del monitor con valores simulados entre 30 y 300 lpm, con una tolerancia del ±5%. Revisar que la detección sea precisa y no haya artefactos en la señal.
  • Precisión de amplitud de ECG: Imprimir un ECG de 1 mV y verificar la sensibilidad en el papel registro. Evaluar la calidad de la impresión y la estabilidad de la señal.
  • Velocidad del papel registro: Medir la distancia entre ondas R para verificar una velocidad de 25 mm/s con ±2% de tolerancia.

Otras Pruebas de Desempeño

  • Prueba de energía suministrada: Esta prueba permite verificar que la energía entregada por el desfibrilador coincide con los valores establecidos por el fabricante. Para ello, se debe conectar el equipo a un analizador de desfibriladores que permita medir la energía descargada con precisión. Seleccionar en el desfibrilador valores de descarga específicos, por ejemplo: 50 J, 100 J, 150 J, 200 J y la energía máxima permitida por el equipo (270 J o 360 J, según el modelo). La variación permitida en la energía suministrada debe estar dentro de un margen de ±3 J o ±15%, según las especificaciones del fabricante.
  • Prueba de sincronización de onda R: Verificar que el equipo detecte correctamente la onda R y suministre la descarga en menos de 60 ms.
  • Prueba de repetibilidad: Realizar 10 descargas a la máxima energía y verificar que se mantengan dentro del rango permitido.
  • Prueba de tiempo de carga: Evaluar que el desfibrilador cargue en menos de 15 segundos en 10 pruebas consecutivas.
  • Descarga interna: Comprobar que la energía se disipe internamente sin transmitirse a las palas.

Pruebas de seguridad eléctrica según IEC 62353

Las pruebas de seguridad eléctrica son esenciales para garantizar que el desfibrilador no represente un riesgo para los pacientes o el personal médico. Estas pruebas deben realizarse con un analizador de seguridad eléctrica y documentarse en los registros de mantenimiento del hospital.  Uno de los dispositivos más utilizados y completos es el FLUKE ESA 620, un analizador avanzado que permite realizar pruebas de seguridad eléctrica de forma automatizada, precisa y conforme a normativas internacionales.

  • Medición de corriente de fuga: Verificar que la corriente de fuga del equipo se mantenga dentro de los límites permitidos.
  • Prueba de resistencia de aislamiento: Medir la resistencia entre los componentes internos y la carcasa del equipo.
  • Verificación de la conexión a tierra: Asegurar que la resistencia del conductor de protección esté por debajo del valor máximo permitido.
  • Prueba funcional de corriente de contacto: Simular condiciones de uso real y evaluar posibles fugas de corriente hacia el paciente o el operador.

Conclusión: La prevención salva vidas

En definitiva, el Mantenimiento Preventivo de Desfibriladores es una responsabilidad crítica para ingenieros biomédicos y técnicos de mantenimiento. Garantizar su correcto funcionamiento no solo evita fallos inesperados, sino que también puede salvar vidas en situaciones de emergencia.

Si deseas llevar tus conocimientos al siguiente nivel y asegurarte de que estos dispositivos estén siempre en óptimas condiciones, en Biomedex hemos diseñado el curso en línea Fundamentos de Mantenimiento de Desfibrilador Externo. Con contenido técnico especializado y guías prácticas, aprenderás los procedimientos clave para la inspección, prueba y calibración de estos equipos esenciales.No dejes pasar la oportunidad de especializarte y hacer la diferencia en el campo biomédico.